Chocolates Elgorriaga
Recientemente hemos tenido conocimiento de que el Ayuntamiento de Irun está ofreciendo suelo en nuestra cuidad para que la empresa propietaria de Chocolates Elgorriaga regrese a Irun. Como no puede ser de otra manera, es positivo que el Ayuntamiento se preocupe por la situación de desempleo que existe en la ciudad e intente que empresas que pueda generar empleo se instalen en nuestra ciudad.
Sin embargo no podemos olvidar lo que aconteció hace ahora unos quince años con el cierre de la planta de Irun de Elgorriaga. En aquel entonces la fábrica era propiedad de una multinacional francesa que decidió cerrar la fábrica. Había alternativa. Había un empresario que estaba dispuesto a invertir dinero para construir otra fábrica. Había predisposición de las instituciones para que esta fábrica se hiciera realidad. Finalmente todo ello dejo un saldo de un montón de trabajadores y trabajadoras en la calle y, eso si, una perfecta operación urbanística.
Creemos que no hubo un único responsable, lo que sí sabemos es que no hubo fábrica. Por eso nos parece más que paradójico que tras quince años, una de las apuestas en favor del empleo del gobierno municipal vuelva a ser Chocolates Elgorriaga. Pero lo más grave no es lo paradójico, sino el desarrollo de los acontecimientos estos últimos quince años. Al fin y al cabo, Elgorriaga fue prácticamente la estocada al modelo industrial que se había asentado en Irun. Desde la época de la reconversión industrial, pasando por el cierre de las aduanas hasta Elgorriaga, hemos ido sumando parados y paradas a las listas de desempleo en Irun. Llevamos treinta años de gobierno socialista, de los cuales 20 los hemos pasado en la “pole” del desempleo en Gipuzkoa. Hemos asistido a la desaparición del Irun industrial y generador de empleo al Irun tercializado. Una apuesta por una ciudad de servicios que no ha dado sus frutos en ningún momento, pese al empeño de nuestros regidores.
Las apuestas por el empleo se hacen basadas en estrategias de modelo económico y modelo de ciudad. Creemos que ha llegado el momento de dejar de improvisar, dejar de rememorar oportunidades perdidas como el caso de Elgorriaga. Es necesario abordar un modelo de ciudad que no nos aboque al desempleo y la exclusión desde la participación y dejando a un lado la improvisación.
Firmado: Jokin Otegi Egibar – Delegao de LAB en Elgorriaga y Ander Gilisagasti Etxeberria – responsable de LAB durante el cierre de Elgorriaga.
EUSKARAZ

 






Tengamos en cuenta el asunto de PORCELANAS BIDASOA en el que se recalificó el terreno como urbano como paso previo a la instalación de la empresa en Araso y después de la recalificación se cerró de una manera traidora llevándose los dueños de la empresa un suculento “pelotazo urbanistico” sin que el Ayuntamiento haya hecho NADA DE NADA para proteger los intereses de los trabajadores y de Irun.
¿Qué garantías tenemos ahora de que en el tema de Elgorriaga no vaya a haber otro tipo de irregularidad?