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Entrevistas: Raúl Gutiérrez ‘Rulo’, líder de Rulo y La Contrabanda

“No se puede estar con una tía a la que no quieres, y más aún si tienes que convivir con ella 24 horas al día”

Este paralelismo podría resumir perfectamente la traumática fuga de Raúl Gutiérrez ‘Rulo’ (Reinosa, 1979) del grupo que él mismo creó cuando tenía sólo 16 años y con el cuál conoció las mieles del éxito. Tras trece años siendo el vocalista y líder, La Fuga ya forma parte de su pasado. Desde septiembre de 2010 está al mando de una nueva aventura musical, el proyecto se llama Rulo y La Contrabanda y ‘Señales de humo’ es el título de su primer trabajo. Después de haber estado casi un año dando a conocer sus nuevos temas por toda la geografía española, podremos ver actuar a este carismático rockero mañana a partir de las 21:00 horas, en la carpa de La Benta.

- Han pasado casi dos años ya desde que te marchaste de La Fuga, con la perspectiva que da el tiempo, ¿cómo recuerdas tus años en La Fuga?, ¿y cómo recuerdas la última gira del disco ‘Asuntos pendientes’?

No me gusta nunca hablar mal del pasado, porque esto es como cuando tienes una novia y la dejas, parece que los trece años han sido una mierda y no es así, los once primeros fueron maravillosos, y lo que pasó en la última parte, fue que dos personas con afinidades personales comunes fueron por un lado, y los otros dos por el otro. Yo fundé La Fuga con Fito hace quince años, y ha sido lo más importante de mi vida durante trece, entonces no tengo más que palabras de agradecimiento a la vida que por un tiempo pude haber vivido lo que viví allí. Lo que ocurrió al final es que las relaciones estaban deterioradas, tampoco es que nos lleváramos a matar, pero era peor que discutir, porque ya no es que hubiera buen rollo o malo, es que no lo había, y eso es lo peor que le puede pasar a una banda. Muchos amigos me decían que cómo me iba a ir, que estaba ‘colgao’, que ese grupo lo había fundado yo con Fito y era como irme de mi propia casa. No se puede estar con una tía a la que no quieres, y más aún si tienes que convivir con ella 24 horas al día. Lo que ocurre es que te entra bastante miedo cuando dejas una cosa tan grande como La Fuga, pero ahora me alegro de no haber sido conformista, porque igual ya no toco para 12.000 personas en Madrid como hace tres años, pero estoy muchísimo más feliz y contento que antes, eso sin duda.

- Después de pasado este tiempo, ¿crees que La Fuga le ha dado más a Rulo, o que Rulo le ha dado más a La Fuga?

Esto es como cuando lo dejas con una tía y empiezas a tirarte reproches, o a decir porque yo hice esto o lo otro, lo hice hasta ese momento y ya está, se acabó. Yo estando en La Fuga he aprendido muchísimo, y fueron ellos los que decidieron seguir con el nombre, yo tampoco puedo hacer mucho mas allá, porque sería meterme en historias que no me apetecen. Yo he aprendido mucho estando allí, he hecho 70 canciones para ese grupo y ya está, ahora las sigo tocando porque las compuse yo, y ellos también las siguen tocando y no pasa nada.

- ¿Te hubiera gustado que no hubiesen seguido con el nombre y que se hubieran puesto otro, una vez que tú te fuiste?

Pues como todo, hay dos maneras de verlo. Por un lado si el nombre no se usa, lo dejas ahí como muy mitificado, pero por otro lado, yo no quise meterme en juicios. Si lo llego a hacer no lo usan seguro, y me tendrían que pagar o ese tipo de historias que paso de ellas. Ellos dos creen que son La Fuga y que pueden seguir, pues adelante, yo no tengo nada que decir ahí, no lo dije en su momento y no lo voy a decir ahora.

- Tras dejar el grupo te dedicaste a viajar durante 9 meses por diferentes partes del mundo, Estambul, Venecia, New York… y de esos viajes salieron las once canciones de las que consta el disco ‘Señales de humo’, ¿qué te aportaron esos viajes en lo personal?, ¿y en lo profesional?

Viajando hice siete canciones del disco y en total entre Reinosa y los viajes hice 24, pero al final me quedé con las once que más me gustaban. En estos viajes me dediqué únicamente a lo verdaderamente importante, que son las canciones. En lo personal estos viajes me aportaron el volverme a encontrar como compositor, y volver a recuperar muchas ilusiones perdidas. Porque cuando dejas una banda es todo desencanto, ya que no la dejas de la noche a la mañana, ni a la semana siguiente estás dando botes de alegría. Entonces suponía seguir un proceso bastante largo, ahora es más fácil hablar de ello, sobre todo es más fácil asimilar un poco todo lo que pasó, porque ahora estás más equilibrado. El viaje lo que me aportó es estar centrado sólo en componer. Aparte de eso, para la música el viajar es importantísimo, porque cada uno tiene una idea muy preconcebida de hacer las canciones y muchos vicios, o pinceladas de tu sello o como se quiera decir, pero en los viajes siempre aprendes algo. Yo siempre he dicho que hago rock and roll, pero he demostrado que también tengo más música dentro de mí y que puedo dar pinceladas diferentes a mis canciones. Yo soy muy fan de AC/DC y los vi en su última gira, me compro sus discos y me encantan, pero como compositor lo que me aburre es hacer doce canciones iguales en un mismo disco.

- ¿De qué intenta hablar el disco ‘Señales de humo’?

Hemos intentado que cada canción tenga su personalidad, de hecho ‘Por morder tus labios’, que es la más frágil, es una antítesis de ‘Fauna rara’, que es la más punk. Si no fuera por la voz, alguien que no conoce el proyecto diría que parecen dos grupos diferentes. Eso para mí, más que un defecto es una virtud. En general, el disco es un batiburrillo de cosas, un poco una montaña rusa. Ya no sólo en lo musical sino que también en las letras, porque hay canciones muy frívolas como ‘Fauna rara’, que habla de una noche loca desde el humor, y también hay ironía como en ‘Tranqui por mi camino’, que habla de las millones de veces que tenemos que oír las millones de cosas que tenemos que hacer en el día a día, luego hay canciones de tristeza como ‘Como Venecia sin agua’, y utópicas como ‘Como a veces lo hice yo’, que se la escribí a mi hija pensando en que ojalá se encontrara un mundo como el que narro ahí… hay un poco de todo, entonces me cuesta mucho en poco tiempo decir de qué habla el disco, porque no lo sé ni yo.

- Pero los dos primeros singles, ‘La cabecita loca’ y ‘Heridas del Rock’n’Roll’, hablan más o menos de lo mismo, ¿no?, ¿del amor y el desamor, de lo que nos hace sentirnos vivos, no?

La vida son tres cosas y en una canción en el fondo hablas de las pocas cosas de las que puedes hablar, a mi la temática marciana no me gusta mucho, ni la temática medieval… entonces, hablas de cositas del corazón, de las relaciones personales, amigos y pareja, y los viajes que haces… yo creo que todas las canciones del mundo hablan de lo mismo, la diferencia es que cada uno lo hace un poco a su estilo.

- El disco salió a la venta el 28 de septiembre del pasado año 2010, tras casi un año, ¿cómo se ha vendido?, ¿qué evaluación haces?, y en los conciertos, ¿cómo te ha respondido la gente?

La verdad es que me cuesta hacer balance, porque si no estoy en un concierto estoy haciendo otra cosa… llevamos 44 conciertos, cuando lleguemos a Hondarribia serán 47 o 48, y por todo el país se han vendido 17.000 discos y pico, una burrada. Además, me fui a México a tocar en el festival más importante de América Latina, o sea que si me llegan a decir que me iba a pasar todo esto cuando hace dos años estaba en mi casa hecho una piltrafa, no me lo hubiera creído. Entonces hago un balance muy positivo de todo lo que me está pasando, en lo profesional y sobre todo en lo personal. Tengo ilusión para otros quince años, estoy como cuando formé La Fuga cuando tenía 16 años, me siento igual en ese sentido. En los directos la gente también me ha respondido muy bien y la verdad es que el abrazo que le ha dado el público al disco ha sido increíble. He tenido la suerte de tocar con músicos muy buenos, y he aprendido mucho ellos. Dicen que yo también les enseño, pero soy más partidario de que son ellos los que me enseñan a mí.

- Para acabar, ¿qué puede esperar la gente de tu concierto mañana en Hondarribia, y qué esperas tú de la gente en ese concierto?

Pues yo espero que sea un domingo atípico, porque los domingos suelen ser una mierda, no me gustan mucho. Por eso cuando tocas un domingo o tocas un martes es guay, porque sino sería un domingo aburrido en casa. La verdad es que no sé cómo es el público de Hondarribia, porque nunca he tocado allí, pero espero que sea una fiesta, que la gente venga con los oídos muy abiertos, y nosotros por supuesto que vamos a intentar que sea así. Cuando contamos que pretendemos en esas dos horas, que tanto el público como nosotros nos lo pasemos bien y nos olvidemos un poco de los problemas del día a día, parece que pides poco al concierto, pero eso no es poca cosa,¿no?.

 



Comentarios

  1. Eres un artista!..y me encanta escucharte. Sin más.

  2. Es sencillo, es elegante y hace unas canciones que no me puedo quitar de la cabeza. En resumen, tiene todos los ingredientes para que no se me quiten nunca las ganas de seguirlo de concierto en concierto.

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